Con el comienzo hoy de las sesiones teóricas del XXXIX Festival Internacional del Caribe se abre un nuevo capítulo en las aproximaciones académicas a la historia, la cultura y las realidades de los pueblos de la región.
El Coloquio El Caribe que nos une hará gala una vez más de ese título y abordará temas diversos, como son las relaciones intracaribeñas y los procesos de construcción identitarios, la cultura garífuna en Honduras, los aportes africanos en la formación de Uruguay y Jamaica en el panorama cultural de la región.
Hasta el lunes 8 se extenderá esta mirada teórica que tendrá un análisis acerca del eurocentrismo en Uruguay y la idea de un país donde lo popular y lo periférico son entidades invisibles, a cargo de Alejandro Cruz en el panel denominado De ritos, rituales y mixturas.
Las mujeres en el universo cultural del Caribe; el carnaval colombiano de Barranquilla con enfoque de género, historia, cuerpos y cotidianidades; avatares de género en la religión de los orishas y la mujer como sujeto y objeto en el arte del Caribe contemporáneo son ponencias que serán debatidas.
Tras la inauguración de esta edición de la Fiesta del Fuego comenzó el programa amplio y diverso con las exposiciones Silencio e Improntas, de los artistas plásticos Alejandro Lescay y Alberto Lescay, respectivamente, además del espectáculo de bienvenida en la Casa del Caribe.
Este jueves se pondrán en marcha el Taller de Religiones Populares del Caribe, la fiesta antillana y la peña de la actriz Fátima Patterson, Premio Nacional de Teatro.
La muestra del mural fotográfico Somos, de Roberto Chile, y la apertura de la Casa de Uruguay, país a cuya cultura se consagra el jubileo, en la sede del Instituto de Amistad con los Pueblos, serán también momentos significativos de esta segunda jornada.
Fuente: PL
Observatorio de Medios del Centro de Saberes Africanos, Americanos y Caribeños.
Finalizada la jornada del domingo 30 de junio, que vio jugar a 24 selecciones nacionales mediante 6 grupos, estos son los clasificados para la siguiente fase de eliminación directa:
Piezas exhibidas en el interior del Museo de las civilizaciones negras / Fotografía de Alicia Justo.
El Museo de las Civilizaciones Negras de Dakar es la memoria pictórica y escultural del continente de las raíces, de allá donde la vida humana comenzó hace millones de años. Este megaespacio, uno de los museos de arte africano más grandes del continente, atesora en su interior infinidad de piezas de distintas épocas y de diversas manifestaciones artísticas africanas y de la diáspora. Y pone de relieve una verdad absoluta, a veces olvidada en Occidente: África es la génesis de la humanidad.
Situado en el centro de Dakar, este edificio museístico fue inaugurado en diciembre de 2018, siete años después de que se colocara la primera piedra. De construcción china- la huella asiática se observa en algunas señales en el interior del museo, como las que indican la localización de los extintores o en el espacio dedicado a máscaras procedentes del Lejano Oriente-, el museo es un gran bloque de cuatro pisos de estructura circular, lo que hace recordar a las tradicionales cabañas de algunas zonas del continente. Reinando la entrada de paredes color terracota, un gigante boabab artificial recibe con solemnidad al público y funciona como su alter ego natural, alrededor del cual las personas se reunían para tomar decisiones. En este caso, se trata del punto central desde el que se ramifican las distintas salas.
Piezas exhibidas en el museo
La distribución de estos espacios obliga al visitante a hacer un recorrido por la cultura africana –y, por consiguiente, por la de resto del mundo-, desde la Antigüedad hasta la época contemporánea. En el punto de arranque, unos paneles nos recuerdan las complejas operaciones matemáticas que se practicaban en el antiguo Egipto, el arte rupestre, las columnatas y pilares que inspiraron a las civilizaciones griegas y romanas o los diferentes viajes migratorios desde el continente africano hacia otros territorios que posibilitaron la mezcla de culturas.
En la sala contigua, las máscaras subsaharianas, las estatuas dedicadas a los dioses egipcios o las diferentes creaciones procedentes de Malí, Gabón o Sierra Leona, nos demuestran la bella complejidad de las manifestaciones artísticas realizadas en el continente desde hace siglos.
Y ascendiendo hacia las plantas superiores, encontramos, por un lado, un espacio dedicado a las dos grandes religiones monoteístas que reinan en el continente (el islam y el cristianismo), poniendo de manifiesto la tolerancia y convivencia religiosa de sus habitantes. Distintos versos del Corán caligrafiados sobre paneles se convierten en obras pictóricas por sí mismas y cubren una de las paredes de esta estancia, que al mismo tiempo reserva un espacio para diferentes creaciones del catolicismo en África. Piezas exhibidas en el museo
Hacia otra dirección nos topamos con el arte contemporáneo africano y de la diáspora, que nos lanza un serio aviso de que la creatividad y el talento de africanos y sus descendientes no va a ser un boom efímero. Muchas obras, realizadas por cubanos y haitianos, reflejan en su construcción las herencias recibidas de uno y otro lado. Encontramos también mucho color, surrealismo, materiales reciclados, telas de estampados africanos que forman un mural gigante o fotografías artísticas. También denuncia, como ocurre en la pieza titulada `Laboratorio de desbernalización´ o en aquella que usa únicamente como elementos centrales los productos estéticos de blanqueamiento corporal. No se olvida el museo de rendir homenaje a las mujeres africanas y de la diáspora que tuvieron un papel relevante en la historia. Gracias a un serial fotográfico, es posible admirar a Njinga Mbandi, Rosa Parks o Assata Shaku.
La apertura del museo coincide con la polémica suscitada acerca de la posible restitución del patrimonio artístico africano de los museos occidentales, piezas robadas durante la colonización y que lucen, desde hace mucho tiempo, en numerosas salas museísticas desprovistas de todo contexto. Sin embargo, aquí, en el museo de las civilizaciones, todo forma parte de una historia, pero no la única que ha sido contada en Occidente, sino la de toda la humanidad.
Fuente: Wiriko
Observatorio de Medios del Centro de Saberes Africanos, Americanos y Caribeños.
Los oficiales de mi estado mayor que murieron en esta memorable acción (la Batalla de Carabobo) fueron: Coronel Ignacio Meleán, Manuel Arráiz, herido mortalmente; capitán Juan Bruno, teniente Pedro Camejo (a) el Negro Primero, teniente José María Olivera, y teniente Nicolás Arias.
Edificio Gradillas, piso 2, Esquina de Gradillas, Plaza Bolivar (a 150 mts. del Metro Capitolio), Municipio Bolivariano Libertador del Distrito Capital.
(+58 212) 863.41.26
Sede Rectoría
Torre de la Economía Comunal Manuelita Sáenz, piso 2, área de oficinas, Boulevard de Sabana Grande (a 150 mts. del Metro Chacaito), Municipio Bolivariano Libertador del Distrito Capital