Saif al Islam Gaddafi hijo del ex gobernante libio Muammar Gaddafi
La fiscalía libia ha confirmado oficialmente la muerte de Saif al-Islam Gadafi, hijo del nmalogrado líder libio Moammar Gadafi. Según informes, recibió un disparo en el jardín de su casa, cerca de la ciudad occidental de Zintan. El incidente ocurrió la noche del martes, lo que dio lugar al inicio inmediato de una investigación judicial.
En un comunicado, la Fiscalía indicó que inició una investigación preliminar al recibir el informe. Por instrucciones del Fiscal General, un equipo acudió al lugar de los hechos para realizar las investigaciones iniciales, recabar pruebas físicas y entrevistar a testigos.
Un lugar simbólico: Zenten, escenario de su pasado encarcelado
La investigación involucró a un amplio equipo, compuesto por investigadores, patólogos forenses y especialistas en áreas como balística, análisis de huellas dactilares y toxicología. Los hallazgos iniciales confirman que la víctima fue alcanzada por proyectiles que le causaron lesiones mortales.
Según fuentes cercanas a la familia, Saif al-Islam Gadafi fue asesinado dentro de los terrenos de su casa situada cerca de Zenten, una localidad ya vinculada a sus procesos judiciales tras la caída del régimen de su padre.
Había sido detenido en noviembre de 2011 en una zona desértica cerca de Ubari, al sur del país, antes de ser trasladado y detenido en Zenten por una brigada local.
Un viaje jurídico marcado por las divisiones libias
Figura central del régimen derrocado, Saif al-Islam fue objeto de un proceso internacional. La Corte Penal Internacional solicitó su traslado para responder por los cargos de crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad relacionados con la revolución del 17 de febrero de 2011. Sin embargo, las autoridades libias se negaron a entregarlo a La Haya.
En julio de 2015, un tribunal de apelaciones de Trípoli lo condenó a muerte por fusilamiento. Esta sentencia nunca se ejecutó. En abril de 2016, fue liberado de prisión tras recibir una amnistía general, en medio de un clima político profundamente fragmentado.
Presentado durante mucho tiempo como uno de los rostros reformistas del régimen de Gadafi antes de 2011, Saif al-Islam se convirtió, tras la revolución, en una figura altamente simbólica de las divisiones políticas y judiciales de Libia. Su destino cristalizó las tensiones entre las jurisdicciones nacionales, las milicias locales y los organismos internacionales, en un contexto de persistente inestabilidad en el país.
Fuente: webdo
Publicado por AiSUR
Premio Nacional de Periodismo Necesario Anibal Nazoa 2020

