
Dia Internacional de la mujer afrolatina y afrocaribeña
(…) Me digo afrodescendiente porque no olvido la esclavitud,
El cimarronaje ni la libertad.
Traigo sangre de fiero león también colibrí.
Savia de baobab y de humilde cilantro.
Traigo de indio. También traigo de blanco.
Traigo de todo.
La sangre ruge en las venas…
Beatriz Aiffil (2024)[1]
En perspectiva decolonial y, en nuestro caso, escribir es un acto de reparación histórica. En ese sentido, seguimos investigando y cruzando ideas para reflexionar desde nuestro lugar de enunciación. Por ello, alrededor de la fecha del 25 de julio de 2026, hacemos un nuevo ejercicio de escritura para reconocer, visibilizar y trazar líneas sobre lo que somos: mujer, negra, afrovenezolana, afrodescendiente, afrocaribeña, afrolatinoamericana. Todas estas identidades también hacen sentido como diáspora africana, desde allí estamos pensando en esto de verme y vernos dentro de esta gran familia que somos con la Madre África.
Han transcurrido 34 años desde aquel Primer Encuentro de Mujeres Negras de América Latina y el Caribe, celebrado en Santo Domingo en 1992[2], cuando más de 400 mujeres de 32 países se reunieron para politizar su existencia y convertir la resistencia en agenda regional frente la doble opresión del racismo estructural y el sexismo. Durante este tiempo, varias generaciones han atravesado procesos de reconocimiento, organización, lucha y movilización y, han consolidado el 25 de julio como un hito que trasciende la conmemoración para convertirse en herramienta de exigencia y reparación histórica.
Hoy, desde Venezuela y en el marco de la Revolución Bolivariana, este ejercicio cartográfico se inscribe en esa misma tradición de lucha. Toda vez, que tenemos en perspectiva histórica dos aspectos a resaltar: la lucha contra el racismo desde Venezuela y la visibilidad de la participación de la población negra/afrovenezolana/afrodescendiente/afrocaribeña y más puntualmente de la participación de las mujeres afrovenezolanas. Todo esto se sustenta bajo una verdad indisoluble: en Venezuela desde 1999 hasta hoy, el proceso político de transformación de la Revolución Bolivariana abrió puertas inéditas para la participación afrovenezolana/afrodescendiente. Desde este lugar, podemos sostener incontables debates, pero es una realidad concreta.
La tesis como muestra de investigación: voces que ya anunciaban el camino
Ahora bien, en esto de pensar y sentir tomaré como fuente la investigación titulada: "Más allá de darle al pilón. Avances, tensiones y límites del movimiento social afrovenezolano durante el proceso político bolivariano (2000-2011)"[3] efectuada desde la Universidad Andina Simón Bolívar en Ecuador, donde nos preguntamos sobre el proceso organizativo del movimiento afrovenezolano[4]. Si bien aquel estudio se concentró en esa dimensión, el trabajo de campo dejó un aspecto latente que ahora traeré como inspiración de este artículo: el acumulado de la lucha y, más directamente, la rebeldía hecha acción de nuestras mujeres.
Desde los cánones tradicionales, diez entrevistas —seis a mujeres— podrían leerse como una muestra acotada. Pero yo no escribo para ese canon. Escribo desde una metodología insurgente donde el criterio de validez no lo da el número, sino la profundidad del rastreo, la densidad de las voces recogidas y, sobre todo, la honestidad de un cuerpo que se reconoce en la historia que narra y en el continente que le dio origen. El hecho de trazar una ruta situada y abordar a referentes vivas en aquel momento no es un déficit muestral, sino un registro etnográfico del aquí y ahora de esa lucha: una fotografía política tomada desde adentro, que es irrepetible y, por tanto, valiosa en su singularidad.
Quiero ser honesta desde el inicio: quien escribe no es una observadora neutral. Soy mujer afrovenezolana, afrodescendiente, afrocaribeña, afrodiaspórica y afrolatinoamericana. Cada una de esas capas identitarias no es un adjetivo decorativo; es una coordenada política y epistémica desde la cual miro, siento y escribo. Y aunque el movimiento afro en nuestra región tiene expresiones diversas, debo delimitar que esta mirada está anclada en Venezuela, en el proceso político que me vio nacer como sujeto político y que me dio el autoreconocimiento que hoy sostiene mi escritura.
Y aquí va lo que ningún dato cuantitativo podría capturar: ese autoreconocimiento vino del proceso venezolano y posibilitó mi desarrollo profesional en el Continente Madre África. Lo que encontré allí no fue un objeto de estudio, sino un espejo. África me devolvió mi lugar identitario —y esto supone, desde la espiritualidad, regresar a mis ancestros desde mi cuerpo presente—. No me reconoció como extranjera; me reconoció como parte y me permitió nombrarme. Ese viaje no fue un dato curricular; fue una experiencia transformadora que me hizo comprender, en carne propia, que mi lucha no es local ni aislada, sino parte de una diáspora que respira y late a ambos lados del Atlántico. Por eso me nombro afrodiaspórica: no desde la teoría, sino desde el cuerpo que pisó tierra africana y supo, en ese instante, que a África se debe este proceso de escritura y de vida. A África le debo haberme encontrado para poder escribir desde donde escribo.
Pero el hallazgo no se quedó en el papel. Mi propia trayectoria como mujer afrovenezolana, afrodiaspórica y en movimiento es un dato sentir-pensante que respalda —desde la experiencia encarnada— el hallazgo más significativo de aquella investigación: la militancia afro, en nuestra región y particularmente en Venezuela, tiene rostro de mujer. No lo afirmo porque "seis de diez entrevistadas fueran mujeres"; lo afirmo porque esa constatación cuantitativa fue confirmada por mi experiencia posterior, por mi cuerpo, por las luchas que he compartido, por el espejo que África me puso delante y por las mujeres que he visto sostener el movimiento con sus pies, sus voces y sus rebeldías.
Esta hipótesis que entonces era un hallazgo incipiente hoy se actualiza con toda su fuerza en las trayectorias de quienes continúan tejiendo esa misma lucha. A todas ellas, a África que me devolvió mi lugar, y a la historia que compartimos, dedico este artículo.
Lo que vino después de aquella investigación fue la certeza de que esas mujeres no eran casos aislados, sino el síntoma de una estructura más profunda. Entre 2013 y 2014, las mujeres que entrevisté no hablaban desde la teoría; hablaban desde el cuerpo, desde la organización, desde la rebeldía hecha acción. Aquellas seis mujeres no eran informantes anónimas; eran referentes políticos con trayectorias que, en su mayoría, siguen vigentes. Algunas ya no están físicamente, pero su legado atraviesa el movimiento. Otras continúan en la lucha, desde la diplomacia, la legislación, la organización comunitaria o la reflexión filosófica. Aquí, un perfil breve de cada una:

Estas voces[5], recogidas hace más de una década, ya anunciaban las tensiones que atravesaban el movimiento. Pero también evidenciaban la densidad de una militancia que, desde entonces, no ha dejado de crecer y diversificarse.
Cartografía de la militancia actual: mujeres afrovenezolanas en la institucionalidad, la academia, el arte y la diáspora
Los perfiles anteriores son apenas una muestra de un universo más amplio. Ahora, avanzo hacia una cartografía que refleja un mapa en movimiento. He priorizado nombres, proyectos y hechos recientes que evidencian la capacidad creativa, organizativa y política de las mujeres afrovenezolanas y su articulación con procesos regionales. La selección responde a tres criterios: novedad (iniciativas de los últimos cinco años), impacto (proyectos con resultados tangibles) y diálogo transnacional (conexiones con redes afrolatinoamericanas y afrocaribeñas). No se trata de un catálogo cerrado, sino de una invitación a seguir sumando voces y trayectorias.
1. Producción intelectual y creación literaria: obras que reparan la memoria
En el ámbito de la producción de conocimiento, varias mujeres han convertido la investigación y la escritura en herramientas de reparación histórica, visibilizando saberes ancestrales y creando nuevos referentes para las nuevas generaciones.
La producción de conocimiento, sin embargo, no se limita a la investigación individual. También se expresa en la creación de espacios colectivos de formación, como la Cátedra de Mujeres Negras Afrodescendientes del Sur Global, creada el 25 de julio de 2020 —en el marco del Día Internacional de la Mujer Afrodescendiente— y auspiciada por el Centro de Saberes Africanos, Americanos y Caribeños. Nirva Camacho y Beatriz Aiffil fueron designadas como sus coordinadoras, con el objetivo de reafirmar el rol de las mujeres afro en el desarrollo cultural, económico, histórico y político de sus países y del mundo.[6]
Dionys Rivas, socióloga e investigadora del Instituto de Estudios Avanzados (IDEA), ha consolidado su trabajo con la publicación de su libro La Partería Afro. Saberes colectivos-compartidos-entretejido de las mujeres afrovenezolanas (2022)[7]. Esta obra es un acto de justicia epistémica que rescata a las parteras como guardianas de la vida y fuente de poder comunitario, devolviendo a las mujeres afro el lugar que les ha sido negado en la historia oficial.
Meyby Ugueto-Ponce[8], Psicóloga y antropóloga (PhD), investigadora del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC). Cofundadora del Colectivo Trenzas Insurgentes, su trabajo se centra en las identidades políticas afrodiaspóricas, explorando su articulación con la religión, el cuerpo, la alimentación y la memoria social en contextos coloniales y poscoloniales[9].
Ha sido reconocida con el Premio Nacional al Mejor Trabajo Científico 2025[10] por su investigación en Curiepe, donde conecta la ciencia con la memoria comunitaria desde una perspectiva afrofeminista. Su trabajo evidencia que la excelencia académica y el compromiso político pueden caminar juntos. Es directora de "Trama Danza", colectivo de investigación y promoción de danzas afrodiaspóricas, y cocoordina el proyecto colaborativo "Sabores de la Memoria Afro".
Su producción académica incluye artículos como: El Cumbe una cartografia sentipensada desde el territorio (2024) de Poesía Afrovenezolana, primera antología, y, "Interrumpir la vida esclavizada - liberar el alma de un(a) hijo(a): narrativas insurgentes en las artes sobre el uso político del cuerpo en mujeres esclavizadas" (2021), entre otras publicaciones.
Lilia Ana Márquez Ugueto, Licenciada en Filosofía de la Universidad Central de Venezuela (UCV, 2009), Doctora en Ciencias para el Desarrollo Estratégico de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV, 2021). Investigadora militante de la Cátedra Libre África UBV. Autora del libro País mantuano: ensayos de filosofía del cimarronaje en clave de historia insurgente (2024)[11], publicado por la Fundación Editorial El perro y la rana. Esta obra, que surge de su tesis doctoral, tiene como objetivo estratégico reparar una historia de las estructuras venezolanas y del campo cultural. En ella, desarrolla la categoría "país mantuano" para reflexionar sobre las relaciones asimétricas de poder en Venezuela impuestas por la ideología del racismo.
Es integrante del Colectivo de Mujeres Negras, Afrodescendientes y Afrovenezolanas Trenzas Insurgentes.
Laura Cárdenas Armas y María Mercedes Cobo Echenagucia, editoras y académicas, han publicado la Poesía Afrovenezolana: Primera Antología (2024), una edición bilingüe que reúne por primera vez las voces de 22 poetas afrovenezolanas y cuatro académicas. Esta obra, prologada por Mayra Santos Febres, es un proyecto autogestionado que visibiliza una diversidad de voces que habían sido sistemáticamente excluidas del canon literario venezolano. Es un ejemplo de bibliodiversidad y de cómo la creación literaria se convierte en militancia.
2. 🌍 Proyectos en la diáspora: creación y resistencia transnacional
La militancia afrovenezolana también se expresa con fuerza en la diáspora, donde las mujeres han desarrollado proyectos que conectan la experiencia migratoria con la producción cultural y la incidencia política.
Nadia Mosquera Muriel, Doctora afrovenezolana, hija de la activista Dinorah Mosquera, su trayectoria encarna la continuidad de la militancia en la diáspora. Actualmente es profesora en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill (UNC)[12], donde su investigación se centra en las geografías negras, el feminismo negro y las desigualdades estructurales en Venezuela. Su trabajo etnográfico en el estado La Guaira y sus publicaciones, como Contesting Mestizaje (2023)[13], contribuyen a internacionalizar el análisis de la lucha antirracista afrovenezolana, dando cuenta de que la militancia, desde la academia y la diáspora, sigue teniendo el liderazgo de las mujeres.
Zinthia Álvarez Palomino, periodista y escritora radicada en Galicia (España)[14], es cofundadora de Afrogalegas y colaboradora habitual de Afroféminas. Su proyecto "Mujeres Negras que Cambiaron el Mundo" incluye los libros infantiles Mujeres negras en la ciencia (2019) y Mujeres negras en la filosofía (2024)[15], cuyo objetivo es "desplazar la imagen falsa que tienen asociada en esta sociedad" y ofrecer referentes diversos para las nuevas generaciones. Su próximo libro, Mujeres negras en la lucha por la justicia climática y la defensa de los territorios, muestra cómo su proyecto se expande hacia la conexión entre racismo y crisis climática, un enfoque innovador que se alinea con los debates contemporáneos sobre capitalismo racial.
3. 💪 Activismo comunitario y liderazgo territorial: el cuidado como política
En el ámbito del activismo comunitario, las mujeres afrovenezolanas han desarrollado proyectos que ponen el cuidado y la defensa del territorio en el centro de su práctica política.
Merlyn Pirela, Activista afrovenezolana, integrante del Colectivo "Cumbe" de Mujeres Afrovenezolanas y del Movimiento Social Afrodescendiente de Venezuela (MSAV) . Ha sido reconocida como actriz, poeta y facilitadora en talleres de afroescritura creativa. Su trabajo combina la formación y la reflexión sobre el autorreconocimiento étnico con una mirada afrofeminista . Es una voz activa en la promoción de la cultura afrovenezolana, facilitando talleres y conversatorios en espacios como la Filven Zulia y el Encuentro Creadoras en la UCV.
Forma parte de la Primera Antología de Poesía Afrovenezolana (2024) junto a otras de las mujeres que hemos perfilado, como Beatriz Aiffil y Meyby Ugueto-Ponce. Su poesía y su pensamiento contribuyen a la insurgencia antirracista desde la palabra y la acción.
Yuliz Cañas, investigadora del IVIC, lidera un proyecto de empoderamiento socioeconómico en la comunidad de Aripao (Bolívar), combinando ciencia, saberes tradicionales y emprendimiento. Su trabajo muestra cómo la investigación puede ser una herramienta de transformación social desde el territorio.
4. 🏛️ La institucionalidad como trinchera política: mujeres en cargos públicos
Habitar el Estado ha sido una de las apuestas centrales del movimiento afrovenezolano, y son las mujeres quienes han ocupado espacios de poder público desde los cuales han impulsado políticas con incidencia directa en las comunidades afrodescendientes.
María Isabel Blanco Sifontes es la actual presidenta de CONADECAFRO, continuando la apuesta por la incidencia institucional dentro del marco de la Revolución Bolivariana.
Yasneidi Guarnieri, diputada a la Asamblea Nacional por el estado Yaracuy, representa una de las voces más activas del movimiento afrovenezolano en el parlamento. En abril de 2026, propuso abordar el prejuicio como una forma de discriminación racial, señalando que el racismo es un problema estructural de la sociedad venezolana. En mayo de 2026, presentó y logró la aprobación en primera discusión del Proyecto de Ley de Creación de la Condecoración Orden al Mérito "Profesor Aristóbulo Istúriz Almeida" , una distinción que busca reconocer a actores del poder popular, movimientos sociales y docentes que impulsan la transformación social desde el territorio. Además, ha impulsado iniciativas para la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial, como el culto a María Lionza y el Baile en Candela en el estado Yaracuy.
La articulación internacional: redes que tejen la diáspora
La militancia afrovenezolana no es un fenómeno aislado. Se articula con redes regionales que han logrado avances significativos en los últimos años, especialmente en el ámbito de la diplomacia feminista y la incidencia política.
Paola Yañez Inofuentes, coordinadora de la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas, Afrocaribeñas y de la Diáspora (RMAAD) desde 2018 y reelecta en 2025, ha liderado la participación de la red en la V Conferencia Ministerial sobre Política Exterior Feminista en Madrid, logrando que el antirracismo sea incorporado como principio rector de las políticas exteriores feministas. Esta red, fundada en 1992 en el Primer Encuentro de Mujeres Negras de Santo Domingo, reúne hoy a más de doscientas organizaciones de veintitrés países y participa en espacios de Naciones Unidas, la OEA y otros mecanismos regionales de diálogo político.
El II Foro Internacional de Participación Política, Empresarial y Social de las Mujeres Afrocolombianas, celebrado en Bogotá en julio de 2025, reunió a más de 300 mujeres afrocolombianas y produjo un Mandato Político y Pacto de Cuidado, un documento que recoge las luchas, saberes ancestrales y apuestas por una participación plena, transformadora y afrodiversa. Este mandato, construido desde el corazón de los procesos territoriales y organizativos, es un hito en la historia organizativa de las mujeres negras en Colombia y un ejemplo para la región.
Estos procesos regionales dialogan directamente con la militancia venezolana. La RMAAD incluye a Venezuela y sus organizaciones, y el mandato político afrocolombiano resuena con las tensiones que documenté en mi tesis de 2014 entre la institucionalidad y la autonomía del movimiento.
A modo de cierre: la cartografía como puente de reparación histórica
El ejercicio cartográfico propuesto no es un mero listado de nombres. Es un acto de visibilización del aporte de las mujeres afrovenezolanas. Reconocer sus trayectorias, y sus aportes es parte de una deuda pendiente con la memoria colectiva, especialmente en una fecha como el 25 de julio, que convoca a mirar hacia atrás para seguir caminando hacia adelante.
En este sentido, la cartografía se inscribe en una tradición más amplia de pensamiento afrodiásporico que concibe la escritura y la investigación como herramientas de liberación. No se trata de construir un panteón de heroínas, sino de mostrar que la militancia afrovenezolana diversa, creativa y está viva.
El 25 de julio no es solo una fecha para conmemorar; es una oportunidad para preguntarnos qué hemos hecho, qué estamos haciendo y qué nos falta por hacer. En mi caso, la tesis de 2016 fue un primer paso en esa dirección. Este artículo pretende ser un paso más, consciente de que la lucha por la justicia racial y de género no admite pausas ni clausuras definitivas. Y que además estamos reparándola en este ahora.
Referencias
Aiffil, B. (2022). Venezuela cero racismo. Caracas: Ediciones del Ministerio del Poder Popular para la Cultura.
Aiffil, B. (2023). Que me llamen negra [Manuscrito inédito / publicación en colectivo].
Álvarez Palomino, Z. (2019). Mujeres negras en la ciencia. A Coruña: Ediciones del Castro.
Álvarez Palomino, Z. (2024). Mujeres negras en la filosofía. A Coruña: Ediciones del Castro.
Cárdenas Armas, L., & Cobo Echenagucia, M. M. (Eds.). (2024). Poesía afrovenezolana: Primera antología (Edición bilingüe). Caracas: Edición de las editoras.
Centro de Saberes Africanos, Americanos y Caribeños. (2020, 25 de julio). Conadecafro celebra la creación de la Cátedra de Mujeres Negras y Afrodescendientes del Sur Global. Recuperado de https://presidencia.gob.ve
Corrales González, Y. C. (2016). Más allá de darle al pilón. Avances, tensiones y límites del movimiento social afrovenezolano durante el proceso político bolivariano (2000-2011) [Tesis de maestría, Universidad Andina Simón Bolívar]. Repositorio institucional. https://repositorio.uasb.edu.ec/items/ea6d1397-53c2-4830-bb71-7efdf44fcd40
Ferrer, L. (2024). IMBA: Voces del tiempo. Buenos Aires: Edición de la autora.
Márquez Ugueto, L. A. (2024). País mantuano: Ensayos de filosofía del cimarronaje en clave de historia insurgente. Caracas: Fundación Editorial El perro y la rana.
Mosquera Muriel, N. (2023). Contesting Mestizaje: Black Politics and Oral Traditions in Venezuela [Tesis doctoral, University of Texas at Austin].
Red de Mujeres Afrolatinoamericanas, Afrocaribeñas y de la Diáspora. (2006). Memoria del Tercer Encuentro. Managua: RMAAD.
Rivas, D. (2022). La partería afro: Saberes colectivos-compartidos-entretejido de las mujeres afrovenezolanas. Caracas: Instituto de Estudios Avanzados (IDEA).
Ugueto-Ponce, M. (2021). Interrumpir la vida esclavizada - liberar el alma de un(a) hijo(a): Narrativas insurgentes en las artes sobre el uso político del cuerpo en mujeres esclavizadas. Revista Venezolana de Estudios de la Mujer, 26(58), 101-124.
Ugueto-Ponce, M. (2024). El Cumbe una cartografía sentipensada desde el territorio. En L. Cárdenas Armas & M. M. Cobo Echenagucia (Eds.), Poesía afrovenezolana: Primera antología (pp. 89-104). Caracas: Edición de las editoras.
Varios autores. (2025). Mandato Político y Pacto de Cuidado. II Foro Internacional de Participación Política, Empresarial y Social de las Mujeres Afrocolombianas. Bogotá: Edición del Foro.
[1] Cardenas Laura y Cobo, María. Poesía Afrovenezolana. Primera antología. 2024. Mexico.
[2] Es la primera red continental de mujeres afro con sede en Nicaragua. Articulan en contra del racismo, el sexismo y la pobreza, promueven el empoderamiento de las mujeres negras. Integrada por Colombia, Costa Rica, Ecuador, Estados Unidos, Haití, Honduras, Nicaragua, Panamá, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.
[3]Corrales González, Yasmin carolina. 2016. https://repositorio.uasb.edu.ec/items/ea6d1397-53c2-4830-bb71-7efdf44fcd40
[4] Este año está cumpliéndose 10 años de la defensa de esta tesis de maestría. Mucha agua ha corrido, pero siguen manteniéndose la misma esencia
[5] Que fueron una muestra de una militancia diversa y creciente.
[6] Conadecafro celebra la creación de la Cátedra de Mujeres Negra y Afrodescendientes. https://presidencia.gob.ve/Site/Web/Principal/paginas/classMostrarEvento3.php?id_evento=16227
[7] Presentan libro “La Partería Afro»: Saberes colectivos-compartidos-entretejidos de las mujeres afrovenezolanas” en FILVEN 2024
[8] https://segundoencuentro.hsites.harvard.edu/people/meyby-ugeuto-ponce
[9] https://www.meybyugueto.com/
[10] https://www.ciudadccs.info/publicacion/37733-afrovenezolana-meyby-ugueto-ponce-gana-premio-nacional-de-ciencia
[11] http://www.elperroylarana.gob.ve/authors/lilia-ana-marquez-ugueto/
[12] https://aaad.unc.edu/2024/01/20/aaad-is-excited-to-welcome-its-newest-faculty-member-introducing-professor-nadia-mosquera-muriel/
[13] Contesting Mestizaje: Black Politics and Oral Traditions in Venezuela
[14] Mundo Negro. Reportaje. «El discurso antirracista debe ser transversal». 25/02/2026. https://mundonegro.es/el-discurso-antirracista-debe-ser-transversal/
[15] Lattuada, Fernanda. Afrodescendiente. El país. 08/05/2025. https://elpais.com/planeta-futuro/2025-05-08/zinthia-palomino-escritora-venezolana-la-historia-esta-llena-de-cientos-de-mujeres-y-mujeres-negras-que-han-pensado-el-mundo.html
Publicado por AiSUR
Premio Nacional de Periodismo Necesario Anibal Nazoa 2020.


