José Eduardo dos Santos
Los ecos del finalizado VII Congreso ordinario del gobernante Movimiento Popular de la Liberación de Angola (MPLA) aún absorben la actualidad noticiosa de este país enfocado en solventar la complejidad del presente y asfaltar sus caminos para el futuro.
Más allá del debate político, social y económico que engendra toda reunión partidista, los llamados a la ética y a rescatar valores destilan en la prensa por la contundencia del discurso final del reelecto presidente de MPLA, José Eduardo dos Santos, quien enfocó su mirada hacia las elecciones generales de 2017.
Empeñado como nunca en articular voluntades, Dos Santos aseguró que con la magna reunión, celebrada del 17 al 20 de agosto, el Partido reforzó su cohesión interna y unidad.
Instó a prestar más y mejor atención a determinados fenómenos que afectan la moral, los principios éticos y virtudes en los que se asienta la sociedad angoleña.
Propuso crear condiciones para corregir comportamientos inadecuados como la falta de educación.
De hecho, señaló, a lo largo de su existencia el MPLA realizó acciones para imponer respeto por la familia y combatir los prejuicios contra las mujeres con la finalidad de ponerla en pie de igualdad con los hombres.
Mencionó en tal sentido la masiva presencia de la mujer angoleña en la educación a todos los niveles, la administración pública, las Fuerzas Armadas, la Policía, el sector empresarial, organizaciones sociales y prominentes cargos políticos y de gestión.
Pese a la apuesta por promover a las féminas, reconoció Dos Santos, falta un buen camino por recorrer y lamentó que se registren actualmente como las principales víctimas de la violencia doméstica y la fuga de la paternidad, flagelo que perjudica a los niños.
Ante este fenómeno afirmó que se necesita del amparo de la justicia para implantar leyes que permitan ayudar a resolver estos graves problemas.
Muestra palpable de su preocupación por el futuro, el líder político manifestó asimismo que existe absoluta confianza en los jóvenes, en su capacidad, en el amor a la patria y su sentido de responsabilidad.
Llamó a estimular y aprovechar de la mejor manera el entusiasmo, la formación y creatividad de ese segmento poblacional.
Admitió que resulta necesario optimizar el diálogo entre generaciones y tender un puente sobre una transición basada en la calidad, el sentido común, el compromiso y el mérito.
'Tenemos que cuidar a los jóvenes para que tomen una buena atención del país en el futuro', recalcó el también jefe de Estado.
MOCIÓN ESTRATÉGICA DEL LÍDER
Cual principal asunto abordado en el VII Congreso, el proyecto llamado Moción de Estrategia del Líder, presentado y aprobado en el cónclave, defiende una reforma para cumplir las aspiraciones populares.
El refuerzo de la democracia y unidad nacional, la inclusión política, la promoción del desarrollo sustentable, humano, la calidad de vida de los angoleños, incentivos a la creación de empleo, así como la diversificación de la economía son algunos de los puntos fuertes de la iniciativa de Dos Santos.
Ante el plenario aseguró que el documento contiene las principales orientaciones que determinarán las actividades en los próximos cinco años, resultado de un trabajo para identificar y satisfacer los anhelos y aspiraciones más profundas de su pueblo.
Recordó que, con vista a organizar y sistematizar la discusión en torno a cuestiones esenciales que deberían conformar un proyecto común de desarrollo de los angoleños, el MPLA presentó en febrero de 2005 a los ciudadanos, instituciones y sociedad en general una propuesta para una Agenda Nacional de Consenso.
Con esta decisión, asentó, 'nuestro Partido estaba convencido y consciente de que el país, nuestra Patria, es un patrimonio común y, por esa razón todos deberían dar su contribución para cambiar el presente y construir un futuro mejor para el pueblo de Angola'.
Precisó que en abril de 2007 se realizó un encuentro nacional sobre la Agenda con la participación de varios partidos políticos, iglesias, sindicatos, organizaciones socio-profesionales, y asociaciones económicas y culturales, entre otras.
De este encuentro, agregó, emergió una gran concordancia sobre la importancia de la existencia de un consenso nacional respecto a los principios y grandes objetivos a cumplir, en relación con el futuro de Angola.
Tales elementos consensuales fueron después acogidos y condensados en la Estrategia de Desarrollo de Angola hasta el 2025, el principal documento del plan seguido hasta la actualidad.
En el dominio económico se propuso instaurar en Angola un nuevo ciclo, fuera de la dependencia del petróleo.
Esta es la esencia de la iniciativa para los próximos cinco años que será implementada, siempre consciente de que el MPLA es la fuerza del pasado, presente y futuro, según Dos Santos.
'Ahora falta trabajar para realizar, con éxito, las 10 aspiraciones o designios de los angoleños, que constan en la Moción de Estrategia', aseveró en su alocución final ante más de dos mil delegados en representación de las 18 provincias del país y 21 delegaciones extranjeras invitadas.
Pidió al pueblo que renueve la confianza en el MPLA, con vista a gobernar y alcanzar la prosperidad y bienestar para todos los angoleños.
Demandó a los militantes a ser coherentes y capaces de llevar a la práctica lo que prometemos, 'ser responsables y siempre honestos en el cumplimiento de los compromisos que asumimos ante el pueblo'.
Calificó al MPLA de partido serio, de trabajo, que no huye de sus responsabilidades, de los momentos difíciles por los que pasa, siempre con la certeza que tiene sabiduría, cuadros y fuerza para cumplir las orientaciones.
Al final 'nosotros estamos aquí, muchos en cargos de gran responsabilidad, porque somos servidores, para servir a la nación, para servir al pueblo... voy a contar con todos ustedes', finalizó Dos Santos, reelecto como presidente del MPLA con el 99,6 de los votos.
De un total de dos mil 553 delegados, que ejercieron su voto, cinco se manifestaron en contra de esa ratificación y cinco se abstuvieron. Los delegados eligieron igualmente a los 363 miembros del Comité Central del MPLA, con dos mil 509 papeletas.
Único candidato a la presidencia del Partido, fundado el 10 de diciembre de 1956, Dos Santos sustituyó a Agostinho Neto el 20 de septiembre de 1979 tras fallecer el primer presidente de Angola (1922-1979).
De acuerdo con reseñas públicas de su trayectoria política, con la muerte de Neto fue propuesto por su organización como presidente hasta 1992, cuando la opositora Unión Nacional para la Independencia Total de Angola (Unita) y el MPLA acordaron convertir al país en Estado multipartidista y se presentaron a elecciones el 20 y 30 de septiembre de ese año.
Como pretendiente de su formación Dos Santos ganó la primera vuelta, pero la Unita argumentó que resultó víctima de fraude y tomó las armas.
Un prolongado conflicto interno bélico se apoderó del territorio nacional hasta lograrse un cese el fuego con la muerte del líder y fundador de la Unita, Jonas Savimbi, en 2002. El Gobierno y el movimiento guerrillero opositor firmaron el 4 de abril de ese año el Acuerdo General de Paz.
Promulgada en 2010, la Constitución angoleña abolió definitivamente las elecciones presidenciales y las sustituye por generales.
Con su reelección como líder del MPLA, Dos Santos será el candidato de su fuerza política a las generales de 2017.
Durante los comicios, los cuartos en la historia de Angola tras la independencia el 11 de noviembre de 1975, se elegirán en un solo acto al presidente y vicepresidente de la República, y los 220 diputados al Parlamento.
La ley comicial instituye que el ejercicio del derecho a votar constituye un deber cívico, personal, presencial e inalienable de cada angoleño.
Angola lleva adelante su proceso electoral paso a paso, con la experiencia acumulada de ejercicios anteriores y el MPLA convencido que la victoria le pertenece al más perseverante ante las urnas.


