Ateny Wek Ateny
El gobierno de Sudán del Sur se mostró hoy más abierto a permitir en su territorio una fuerza de protección procedente de la región este viernes, cuando ese contingente fue aprobado por el Consejo de Seguridad de la ONU.
Un portavoz presidencial, Ateny Wek Ateny, aseguró que la puerta está abierta para los cuatro mil soldados aprobados por esa máxima instancia como fuerza de paz adicional ante el conflicto en este país africano.
El funcionario se abstuvo de comentar sobre anteriores objeciones gubernamentales frente a la presencia de esos nuevos efectivos, pero condicionó la aceptación de su gobierno a la potestad oficial de negociar el tamaño, atribuciones, armas y países integrantes de esa fuerza.
Ateny afirmó que Juba antepone también como medida para conceder esa anuencia la prohibición de que integren el contingente tropas de las vecinas naciones de Uganda, Sudán, Etiopia y Kenya.
Los combates desde diciembre de 2013 entre el gobierno del presidente, Salva Kiir (de la etnia dinka), y los rebeldes liderados por el exvicepresidente Riak Machar (etnia neur), retornado a ese cargo por un acuerdo entre ambas partes de agosto del pasado 2015, mantiene al país al borde de una guerra civil.
El contencioso empeoró el pasado julio tras el regreso de Machar a la capital para reasumir el cargo y participar en la instalación de un nuevo gobierno de unidad nacional basado en aquel pacto, su precipitada retirada de Juba tras alegar peligro para su vida y el anuncio por Kiir de una nueva destitución del vicepresidente.
La intensificación de la violencia comprende ataques contra civiles, miembros de ONGs y personal de la ONU, que reaccionó con declaraciones de condena ante esos hechos.
El envío por el Consejo de Seguridad a Sudán del Sur de cuatro mil tropas adicionales para apoyar sus operaciones de mantenimiento de paz, fue aprobado ayer en esa instancia con 11 votos a favor y cuatro abstenciones (China, Rusia, Venezuela y Egipto).
La propuesta de la máxima instancia de la ONU estable que esa fuerza complementará a los 12 mil cascos azules que integran la Misión de Naciones Unidas para Sudán del Sur (Unmiss), cuyo mandato principal es proteger a la población civil.
El texto autorizó también a ese contingente a emplear todos los medios necesarios, incluida la adopción de medidas enérgicas, para cumplir su mandato, que también incluye proteger instalaciones de la ONU y trabajadores humanitarios. La decisión del Consejo de Seguridad establece que la Unmiss operará en el país por lo menos hasta diciembre próximo, con la posibilidad de renovar la misión si persisten las condiciones de violencia.
El representante permanente de Juba ante la ONU, Akuei Bona Malwal, expresó su rechazo a la resolución por considerar que no toma en cuenta los puntos de vista de su país y viola su independencia y soberanía.
Según estadísticas de la ONU, la situación en Sudán del Sur acumula ya 2.5 millones de desplazados y unos 4.8 millones de personas víctimas de la inseguridad alimentaria, sobre todo menores de edad.
Fuente: Prensa Latina
Observatorio de Medios del Centro de Saberes Africanos, amaericanos y Caribeños


