Puerto Príncipe vivió toda una serie de manifestaciones en contra del alza de precios solicitada por el FMI
“Regresen a sus hogares, la Policía y la Justicia van a tomar el control para limpiar las calles", manifestó el jefe de Estado haitiano.
El presidente de Haití, Jovenel Möise, llamó el sábado por la noche a sus compatriotas a abandonar las calles de la capital, donde hubo protestas en contra del aumento del precio de los combustibles, detenido por el Ejecutivo el mismo día de su puesta en funcionamiento.
En un mensaje a la nación transmitido por la televisión estatal, Möise destacó que ya “corrigió lo que había que corregir”, en referencia al incremento acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que fue frenado ipso facto.
Al menos tres personas han muerto desde el inicio el viernes de las manifestaciones en Puerto Príncipe. Desde el sábado la gasolina tuvo una subida del 49 por ciento, el gasóleo (diesel) un 40 por ciento y el queroseno de más de un 50 por ciento.
“Tan pronto ustedes hablaron, yo escuché”, señaló en su discurso de unos veinte minutos, acompañado de su esposa. “Ahora regresen a sus hogares, la Policía y la Justicia van a tomar el control para limpiar las calles”, instó.
El primer ministro Jack Guy Lafontant había informado de la suspensión de la medida hasta nuevo aviso a través de su cuenta en Twitter. Añadió que “la violencia y la democracia son conceptos incompatibles”.
Sin embargo, la decisión no apaciguó las protestas en las calles, puesto que en zonas de la capital como Delmas, Lalue, Nazon, Champs-de-Mars, Canapé-vert y Carrefour, las barricadas ardían y se escuchaban detonaciones de armas automáticas, refiere la agencia EFE.
En un artículo de Lautaro Rivara, publicado por albamovimientos señala
El aumento es una consecuencia directa de los acuerdos firmados en febrero entre el gobierno y el Fondo Monetario Internacional (FMI), cuando el organismo demandó eliminar los subsidios al comercio minorista y a los combustibles. Dichas negociaciones asimétricas se dan en el marco de la dependencia crónica del estado haitiano respecto de la “ayuda externa”, tanto de las grandes ONGs europeas y norteamericanas, como de la inyección presupuestaria de las entidades crediticias internacionales. A su vez, el pasado 29 de junio, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ofreció un apoyo presupuestario de 40 millones de dólares a cambio de concretar el incremento de tarifas que venía siendo dilatado por el rechazo de sindicatos del transporte, del sector público y por la población en general. Además, el BID presionó por el ajuste fiscal y la reforma al sector energético, que implica, entre otras medidas, la privatización completa de EDH, la empresa estatal de energía.
Asimismo resalto que "Camille Chalmers, economista y dirigente de la plataforma PAPDA, consideró la medida como “un error fundamental", y señaló que las personas ya marginadas y explotados no deberían ser víctimas de la irresponsabilidad de las autoridades. Por otra parte, indicó otras medidas alternativas para equilibrar las cuentas del Estado, tales como el aumento de los impuestos al tabaco y el alcohol y la revisión de la estrategia fiscal".


