Ibelong es el nombre de la campaña contra la apatrídia lanzada por la ONU - UNHCR
La Unión Africana (UA), en colaboración con otras partes interesadas, estudia hoy mecanismos para poner fin al limbo legal en el que viven millones de personas considerados apátridas en el continente. 'La meta de erradicar ese desafío parece cada vez más fácil de alcanzar gracias al número creciente de países que ratificaron importantes tratados sobre derechos humanos de las Naciones Unidas', consideró el bloque regional.
En ese contexto, la UA organiza esta semana una reunión de alto nivel, con la participación de líderes e instituciones africanas para abordar las cuestiones de la apatridia y la denegación de la nacionalidad en la región.
A pesar de los avances en este tema, el ente comunitario subrayó que la mayoría de los países del continente no cuentan con una legislación que garantice la ciudadanía a cualquier menor nacido en su territorio, lo cual constituye una violación de los compromisos en virtud de la Carta Africana sobre los Derechos y el Bienestar del Niño. Las disposiciones legales al respecto se basan en dos conceptos básicos: jus soli (derecho de propiedad), bajo el cual una persona obtiene la ciudadanía si nació en una nación en particular, y jus sanguinis (derecho de sangre) en virtud del cual la nacionalidad se basa en el origen del padres, que son ellos mismos nacionales, recordó la Unión.
Pero en general, opinó el organismo, el primer principio tiende a excluir a los descendientes de personas que se trasladaron de un lugar a otro, mientras el otro prohíbe a aquellos cuyos progenitores están lejos de su hogar 'histórico' solicitar la ciudadanía e incluye sólo a los residentes actuales de un territorio específico. Además, otros dos factores influyen en la determinación de la nacionalidad de los adultos: el matrimonio con un ciudadano y la residencia a largo plazo en un país. Con este encuentro, la UA pretende aumentar la conciencia sobre los problemas de apatridia y los riesgos relacionados con ella, alentando a los estados miembros a garantizar la igualdad de privilegios en la concesión de nacionalidad y ciudadanía, independientemente del sexo, raza, religión o etnia.
Propondrá también el establecimiento de un marco de mejores prácticas para identificar, prevenir y reducir al apátrida, así como un protocolo adicional sobre el derecho a pertenecer a un sito determinado en África en la Carta de Derechos Humanos y de los Pueblos.


