
El Consejo de Seguridad de la ONU adoptó hoy por unanimidad la resolución 2339, que extiende hasta el 31 de enero de 2018 el régimen de sanciones activado a raíz del conflicto interno en la República Centroafricana.
La iniciativa presentada por Francia prolonga el embargo de armas, la prohibición de viajes y la congelación de activos, en los últimos dos casos a partir de la designación de personas y entidades por el Comité de Sanciones. Según la resolución, la situación en el país africano sigue representando una amenaza para la paz y la seguridad internacionales.
El conflicto en la República Centroafricana escaló en diciembre de 2013, cuando comenzaron sangrientos choques entre los exrebeldes Seleka (la mayoría musulmanes) y las milicias anti-Balaka (formadas por animistas y en menor medida cristianos), con un saldo acumulado de miles de muertos y más de dos millones de desplazados.
Pese a los acuerdos de paz, la intervención de tropas francesas y la presencia de una Misión de Estabilización de Naciones Unidas, continúan los focos de violencia y su impacto en la población civil, aunque en mucha menor medida que en 2014 y 2015.


