En Sudan del Sur el conflicto no cesa
La Unión Europea (UE) podría imponer nuevas sanciones contra los incitadores del odio étnico y los que obstruyen el proceso de paz en Sudán del Sur. En un comunicado, los ministros de Relaciones Exteriores de los países de la UE declararon estar consternados porque el conflicto persiste en el Estado más joven del mundo.
Los titulares de las cancillerias llamaron al gobierno de coalición sursudanés a proteger a la población civil, a la vez que invitaron a todas las partes a respetar la legislación internacional y detener todas las violaciones de los derechos humanos.
Este país, que se estableció en 2011, tras un referendo que le separó de la composición de Sudán, entró en un cruento conflicto bélico en diciembre de 2013, cuando el presidente, Salva Kiir, acusó a su exvicepresidente, Reik Machar, de intentar derrocarlo mediante un golpe de Estado.
La contienda que siguió se caracterizó por un fuerte componente étnico, debido a la estructura propia del país basada en esas comunidades y en el cual se enfrentaron militarmente los grupos dinka, de Kiir, contra los nuer, de Machar.
En 2015, los rivales firmaron un acuerdo de paz de corta duración, ya que la violencia retornó en julio pasado, principalmente en esta capital, lo cual causó cientos de muertos y desplazó a decenas de miles de personas.
Desde que el conflicto de Sudán del Sur comenzó en diciembre de 2013, decenas de miles de ciudadanos perecieron y más de dos millones quedaron sin hogares, la peor situación de su historia desde el momento en que se independizó.
Recientemente la ONU advirtió que el país estaba en riesgo de que ocurriera un genocidio y lo relacionó con la presunta limpieza étnica en varias de sus regiones, acusación rechazada por las autoridades de Juba.
Fuente: Prensa Latina - Observatorio de Medios del Centro de Saberes Africanos, Americanos y Caribeños


