
El gobierno sudafricano impulsa conversaciones en toda África mientras busca gestionar las repercusiones por las protestas contra la inmigración que han obligado a muchos migrantes a abandonar el país y han provocado tensiones diplomáticas con algunos de sus homólogos africanos.
El país ha enfrentado una reacción adversa por las protestas contra la inmigración ilegal y por denuncias de ataques violentos contra migrantes. Pero funcionarios sudafricanos consideran que unas conversaciones más amplias sobre migración entre todas las naciones africanas podrían abordar las causas más generales de la crisis migratoria en todo el continente, así como en Sudáfrica.
La Unión Africana, que incluye a 55 países miembros, rechazó la semana pasada una propuesta de Ghana para añadir las tensiones migratorias de Sudáfrica al orden de la próxima reunión del bloque en octubre. Sudáfrica se opuso a la idea, al protestar que sería señalada sin abordar la crisis más amplia.
La divisiva situación migratoria de Sudáfrica podría ser abordada por líderes nacionales este mes en una cumbre de la Comunidad de Desarrollo de África Austral en Sudáfrica, que impulsa un debate más amplio por parte de todos los miembros de la Unión Africana.
Entre los países que se prevé participen en las conversaciones en la ciudad sudafricana de Durban figuran Malaui, Mozambique y Zimbabue, que han estado repatriando a algunos de sus nacionales desde Sudáfrica.
El ministro sudafricano de Relaciones Internacionales, Ronald Lamola, declaró el miércoles que las conversaciones abordarían factores que causan la migración irregular en diversas zonas, incluido el norte de África.
Lamola señaló que su gobierno busca un debate en toda África sobre la crisis migratoria, que ha incluido a personas que ingresan ilegalmente a Sudáfrica y un cruce caótico de miles de migrantes desde Marruecos hacia el territorio español de Ceuta el 31 de julio, que dejó más de 80 muertos.
Manifestantes en Sudáfrica piden deportaciones
Sudáfrica quiere abordar el tema migratorio con un enfoque en los factores que llevan a las personas a intentar migrar desde sus países, dijo Lamola, quien se reunió en las últimas dos semanas con otros funcionarios nacionales, incluido el presidente de Ghana, John Dramani Mahama, y un representante del presidente de Nigeria Bola Tinubu.
Grupos contra la inmigración ilegal, incluido el movimiento March and March, han pedido la deportación de migrantes que están en Sudáfrica de manera ilegal. Los grupos han prometido continuar protestando todos los jueves para presionar al gobierno a acelerar las deportaciones, hacer cumplir las leyes migratorias y reforzar la seguridad en las fronteras del país.
Algunos migrantes afirmaron haber sido atacados violentamente por manifestantes en distintas partes del país.
Al menos 68.000 personas fueron repatriadas desde Sudáfrica entre junio y julio, según el gobierno, incluidas personas que fueron deportadas por no tener los documentos requeridos y por estar en el país de manera ilegal.
Aunque no hay un desglose exacto de los repatriados y deportados, la mayoría eran de Malaui, seguido de Zimbabue y Mozambique, según el gobierno sudafricano.
La Agencia de Gestión Fronteriza del país también redujo la capacidad de su instalación temporal de repatriación en la localidad de Musina, cerca del puesto fronterizo de Beitbridge entre Sudáfrica y Zimbabue, de 20.000 a 1.500 personas.
Fuente: INDEPENDENT en español
Publicado por AiSUR
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