La escasez de ese recurso afecta a más del 40 por ciento de la población mundial, una cifra alarmante que probablemente aumentará
El Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) número seis de Naciones Unidas propone que para 2030 toda la población mundial tenga acceso al agua limpia y al saneamiento, pero lamentablemente hoy la humanidad está lejos de esa meta.





