UnasurEn realidad el multilateralismo está pasando por una dura prueba. En 2014 pusimos sobre la mesa los principios de la política exterior de EEUU que se reducen a fortalecer el bilateralismo y a abolir las formas de expresión subregional y regional. EEUU desde 2008 tiene una nueva doctrina para su política exterior: Destruir la esencia de los organismos intergubernamentales subregionales y regionales,
Bien sabe EEUU que el surgimiento de esos mecanismos debilita sus operaciones comerciales y en especial sus objetivos políticos. El viejo consejo de Maquiavelo de “Divide y Vencerás” es una práctica constante de los imperios.
La salida orquestada (bajo el chantaje de la temporalidad) de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Perú y Paraguay de UNASUR es un paso artero. Es previsible que sea implementado para el CELAC y a esa acción se sumaran los gobiernos de México, Guatemala, Honduras, Costa Rica y Panamá entre otros.
Es la ruptura del principio de la pluripolaridad, donde priva el bien superior de los países para la coordinación de políticas arancelarias, económicas, sociales, ambientales, cooperativas y no las tendencias políticas de los gobiernos. Si los organismos se rigieran por la afinidad política, sería imposible una ONU y su sistema. Pero vemos, a EEUU torpeando allí decisiones que no le son de su agrado, o retirándose de la UNESCO porque no le es complaciente.
En 2011, con la invasión a Libia, los gobiernos de EEUU. Francia y Gran Bretaña se propusieron la implosión de la Unión Africana. Lograron parcialmente el objetivo de dividirla dentro del Consejo de Seguridad, pero cuando se percataron de que este organismo se opondría a la invasión –había enviado una comisión de cinco presidentes a Trípoli para impedir el bombardeo--, lanzaron sus misiles para demostrarle a la UA quien mandaba en el mundo. Los presidentes africanos no pudieron salir de Mauritania, no dejaron que la UA como organismo regional, tal como lo establece la carta de la ONU, mediara para solucionar un conflicto de uno de sus miembros.
La convocatoria de Simón Bolívar a la unión gran nacional, tenía como principal fin la defensa mutua, el tener un gobierno colectivo fuerte para Nuestra América que persuadiera a las potencias europeas y a EEUU de respetar la soberanía de Nuestra América. UNASUR y CELAC, impulsadas por Hugo Chávez, revivían esa estrategia, por ello la orden imperial de implosionarlas.
Autor Reinaldo Bolívar


