
En Lomé, la capital de Togolés, el campamento de verano de la Escuela Digital sumerge a los niños en el mundo de la tecnología con un único objetivo: formar a los innovadores del mañana.
Esto implica construir un robot, escribir sus primeras líneas de código o familiarizarse con la inteligencia artificial.
Winner Koudjra, de catorce años, ya trabaja con motores, alicates y circuitos electrónicos con una precisión asombrosa.
Al igual que otros 20 niños que participan en el campamento de verano de la escuela, está aprendiendo los fundamentos de la robótica construyendo su primer prototipo.
Aquí, la tecnología no es solo algo para mirar. Se desmonta, se experimenta con ella y se construye desde una edad temprana.
"Estoy construyendo una mano robótica que consta de pinzas y un centro motor", dice Winner.
“Desde que empecé a trabajar aquí, he aprendido sobre el papel de la tecnología en el mundo actual y los componentes de una mano robótica u otros dispositivos tecnológicos.”
Pero la robótica es solo el primer paso. Unas horas más tarde, se traslada a otra habitación. Con los dedos sobre el teclado, Winner pasa del hardware al software.
"Estamos trabajando en la modificación de una página web para crear una inteligencia artificial. Con lo que estoy aprendiendo aquí, me gustaría poder crear mi propia página web", afirma.
Además de enseñar programación, la escuela también pretende reducir la brecha digital entre niñas y niños.
Según la UNESCO, las mujeres aún representan solo el 35 por ciento de los graduados en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) en todo el mundo y el 26 por ciento de los profesionales en los campos de datos e inteligencia artificial.
Para abordar esta cuestión, el programa se centra en la igualdad de género y ofrece subvenciones a niños de familias de bajos ingresos.
La directora de la Escuela Digital de Lomé, Got'liebe Bataba, afirma que el objetivo es garantizar que las niñas también tengan acceso a estas herramientas desde muy temprana edad.
“Para que en el futuro no tengamos que compensar la falta de mujeres en el sector digital. Más allá de los aspectos técnicos, lo que buscamos fomentar en estos niños es el pensamiento crítico”, afirma.
Vanessa Lawson tiene un hijo que participa en el campamento de verano y lo considera una oportunidad maravillosa.
“Es una iniciativa que merece elogios. Ya ayuda a introducir a nuestros hijos en la tecnología a una edad temprana”, afirma.
La escuela va más allá de simplemente fomentar la alfabetización digital. Su objetivo es formar a jóvenes innovadores para que sean los futuros creadores de soluciones africanas.
Fuente: africanews
Publicado por AiSUR
Premio Nacional de Periodismo Necesario Anibal Nazoa 2020.


