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SUMMARY:30 de Agosto: Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas
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DESCRIPTION:<p><span style="caret-color: auto;"><img src="images/images/Desapecidos_en_
 México_2012_foto_ACNUDH.jpg" alt="Desaparecidos en México 2012 (foto ACNUDH
 )" dir="ltr" style="border: 2px solid #ffffff; display: block; margin-left:
  auto; margin-right: auto;" loading="lazy" />30 de agosto (desde 2010)</spa
 n></p><p><strong>Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzad
 as</strong></p><p>El 21 de diciembre de 2010, la Asamblea General, en virtu
 d de la resolución A/RES/65/209, expresó su preocupación, en particular, po
 r el aumento de las desapariciones forzadas o involuntarias en diversas reg
 iones del mundo, como los arrestos, las detenciones y los secuestros cuando
  son parte de las desapariciones forzadas o equivalen a ellas, y por el cre
 ciente número de denuncias de actos de hostigamiento, maltrato e intimidaci
 ón padecidos por testigos de desapariciones o familiares de personas que ha
 n desaparecido.</p><p>Asimismo, la resolución acoge con beneplácito la apro
 bación de la Convención Internacional para la protección de todas las perso
 nas contra las desapariciones forzadas y decide declarar el 30 de agosto Dí
 a Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, que comenzó a o
 bservarse en 2011.</p><p><strong>La desaparición forzada</strong> se usa a 
 menudo como estrategia para infundir el terror en los ciudadanos. La sensac
 ión de inseguridad que esa práctica genera no se limita a los parientes pró
 ximos del desaparecido, sino que afecta a su comunidad y al conjunto de la 
 sociedad.</p><p>La desaparición forzada se ha convertido en un problema mun
 dial que no afecta únicamente a una región concreta del mundo. Las desapari
 ciones forzadas, que en su día fueron principalmente el producto de las dic
 taduras militares, pueden perpetrarse hoy día en situaciones complejas de c
 onflicto interno, especialmente como método de represión política de los op
 onentes. Es motivo de especial preocupación:</p><p>Cientos de miles de pers
 onas han desaparecido durante conflictos o períodos de represión en al meno
 s 85 países de todo el mundo.</p><p><strong>¿A quién afecta?</strong></p><p
 >A las propias víctimas</p><p>Las víctimas, muchas veces torturadas y siemp
 re temerosas de perder la vida, y para los miembros de la familia, que no s
 aben la suerte corrida por sus seres queridos y cuyas emociones oscilan ent
 re la esperanza y la desesperación, cavilando y esperando, a veces durante 
 años, noticias que acaso nunca lleguen. Las víctimas saben bien que sus fam
 ilias desconocen su paradero y que son escasas las posibilidades de que alg
 uien venga a ayudarlas. Al habérselas separado del ámbito protector de la l
 ey y al haber "desaparecido" de la sociedad, se encuentran, de hecho, priva
 das de todos sus derechos y a merced de sus aprehensores.</p><p><strong>A l
 os amigos y familiares de las víctimas</strong></p><p>La familia y los amig
 os de las personas desaparecidas sufren una angustia mental lenta, ignorand
 o si la víctima vive aún y, de ser así, dónde se encuentra recluida, en qué
  condiciones y cuál es su estado de salud. Además, conscientes de que ellos
  también están amenazados, saben que pueden correr la misma suerte y que el
  mero hecho de indagar la verdad tal vez les exponga a un peligro aún mayor
 .</p><p>Además, no saben cuándo va a regresar, si es que regresa, el ser qu
 erido, lo que dificulta su adaptación a la nueva situación. En algunos caso
 s, la legislación nacional puede hacer imposible recibir pensiones u otras 
 ayudas si no existe un certificado de defunción. El resultado es a menudo l
 a marginación económica y social.</p><p>Las graves privaciones económicas q
 ue a menudo acompañan a una desaparición afectan con más frecuencia a las m
 ujeres, además, son las mujeres las que están más a menudo al frente de la 
 lucha para solucionar las desapariciones de miembros de su familia. A ese t
 ítulo pueden sufrir intimidación, persecución y represalias. Cuando las muj
 eres son las víctimas de desapariciones, se hacen particularmente vulnerabl
 es a la violencia sexual y de otro tipo.</p><p>Los niños también pueden ser
  víctimas de las desapariciones, tanto directa como indirectamente. La desa
 parición de un niño contraviene claramente varias disposiciones de la Conve
 nción sobre los Derechos del Niño, incluso su derecho a una identidad perso
 nal. Privar al niño de uno de sus padres a causa de una desaparición es tam
 bién violar gravemente sus derechos.</p><p>Comunidades</p><p>Las comunidade
 s están directamente afectadas por la desaparición de sostén de la familia,
  y la degradación de la situación de las familias económica y su marginació
 n social.</p><p>La desaparición forzada se ha usado a menudo como estrategi
 a para infundir el terror en los ciudadanos. La sensación de inseguridad qu
 e esa práctica genera no se limita a los parientes próximos del desaparecid
 o, sino que afecta a su comunidad y al conjunto de la sociedad.</p><hr /><p
 >Fuente: ONU</p><p>Publicado por AiSUR</p><p>&nbsp;</p>
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 s en México 2012 (foto ACNUDH)" dir="ltr" style="border: 2px solid #ffffff;
  display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;" loading="lazy" />3
 0 de agosto (desde 2010)</span></p><p><strong>Día Internacional de las Víct
 imas de Desapariciones Forzadas</strong></p><p>El 21 de diciembre de 2010, 
 la Asamblea General, en virtud de la resolución A/RES/65/209, expresó su pr
 eocupación, en particular, por el aumento de las desapariciones forzadas o 
 involuntarias en diversas regiones del mundo, como los arrestos, las detenc
 iones y los secuestros cuando son parte de las desapariciones forzadas o eq
 uivalen a ellas, y por el creciente número de denuncias de actos de hostiga
 miento, maltrato e intimidación padecidos por testigos de desapariciones o 
 familiares de personas que han desaparecido.</p><p>Asimismo, la resolución 
 acoge con beneplácito la aprobación de la Convención Internacional para la 
 protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas y decid
 e declarar el 30 de agosto Día Internacional de las Víctimas de Desaparicio
 nes Forzadas, que comenzó a observarse en 2011.</p><p><strong>La desaparici
 ón forzada</strong> se usa a menudo como estrategia para infundir el terror
  en los ciudadanos. La sensación de inseguridad que esa práctica genera no 
 se limita a los parientes próximos del desaparecido, sino que afecta a su c
 omunidad y al conjunto de la sociedad.</p><p>La desaparición forzada se ha 
 convertido en un problema mundial que no afecta únicamente a una región con
 creta del mundo. Las desapariciones forzadas, que en su día fueron principa
 lmente el producto de las dictaduras militares, pueden perpetrarse hoy día 
 en situaciones complejas de conflicto interno, especialmente como método de
  represión política de los oponentes. Es motivo de especial preocupación:</
 p><p>Cientos de miles de personas han desaparecido durante conflictos o per
 íodos de represión en al menos 85 países de todo el mundo.</p><p><strong>¿A
  quién afecta?</strong></p><p>A las propias víctimas</p><p>Las víctimas, mu
 chas veces torturadas y siempre temerosas de perder la vida, y para los mie
 mbros de la familia, que no saben la suerte corrida por sus seres queridos 
 y cuyas emociones oscilan entre la esperanza y la desesperación, cavilando 
 y esperando, a veces durante años, noticias que acaso nunca lleguen. Las ví
 ctimas saben bien que sus familias desconocen su paradero y que son escasas
  las posibilidades de que alguien venga a ayudarlas. Al habérselas separado
  del ámbito protector de la ley y al haber "desaparecido" de la sociedad, s
 e encuentran, de hecho, privadas de todos sus derechos y a merced de sus ap
 rehensores.</p><p><strong>A los amigos y familiares de las víctimas</strong
 ></p><p>La familia y los amigos de las personas desaparecidas sufren una an
 gustia mental lenta, ignorando si la víctima vive aún y, de ser así, dónde 
 se encuentra recluida, en qué condiciones y cuál es su estado de salud. Ade
 más, conscientes de que ellos también están amenazados, saben que pueden co
 rrer la misma suerte y que el mero hecho de indagar la verdad tal vez les e
 xponga a un peligro aún mayor.</p><p>Además, no saben cuándo va a regresar,
  si es que regresa, el ser querido, lo que dificulta su adaptación a la nue
 va situación. En algunos casos, la legislación nacional puede hacer imposib
 le recibir pensiones u otras ayudas si no existe un certificado de defunció
 n. El resultado es a menudo la marginación económica y social.</p><p>Las gr
 aves privaciones económicas que a menudo acompañan a una desaparición afect
 an con más frecuencia a las mujeres, además, son las mujeres las que están 
 más a menudo al frente de la lucha para solucionar las desapariciones de mi
 embros de su familia. A ese título pueden sufrir intimidación, persecución 
 y represalias. Cuando las mujeres son las víctimas de desapariciones, se ha
 cen particularmente vulnerables a la violencia sexual y de otro tipo.</p><p
 >Los niños también pueden ser víctimas de las desapariciones, tanto directa
  como indirectamente. La desaparición de un niño contraviene claramente var
 ias disposiciones de la Convención sobre los Derechos del Niño, incluso su 
 derecho a una identidad personal. Privar al niño de uno de sus padres a cau
 sa de una desaparición es también violar gravemente sus derechos.</p><p>Com
 unidades</p><p>Las comunidades están directamente afectadas por la desapari
 ción de sostén de la familia, y la degradación de la situación de las famil
 ias económica y su marginación social.</p><p>La desaparición forzada se ha 
 usado a menudo como estrategia para infundir el terror en los ciudadanos. L
 a sensación de inseguridad que esa práctica genera no se limita a los parie
 ntes próximos del desaparecido, sino que afecta a su comunidad y al conjunt
 o de la sociedad.</p><hr /><p>Fuente: ONU</p><p>Publicado por AiSUR</p><p>&
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